Miles de personas protestan en Dinamarca contra la amenaza de Trump de anexionarse Groenlandia

Miles de daneses y groenlandeses han salido este sábado a las calles para protestar contra la anexión de Groenlandia por parte de Estados Unidos. Las manifestaciones, en varias ciudades del país y en Nuuk, la capital del territorio autónomo ártico, evidencian el giro en la opinión pública danesa, históricamente proestadounidense, después de que Donald Trump haya redoblado la presión para hacerse con esta isla integrada en el Reino de Dinamarca. El 85% de groenlandeses se opone a los planes del presidente estadounidense, según un sondeo.

Dinamarca ha sido, desde el fin de la II Guerra Mundial, uno de los aliados más leales de Washington en Europa. Ha participado en las guerras estadounidenses en Irak y Afganistán, donde murieron decenas de soldados daneses. Ahora descubre con estupefacción que la potencia que creía protectora y amiga contempla usar la fuerza militar en su contra. Los groenlandeses son mayoritariamente favorables a la independencia, pero sus líderes han declarado que, si tiene que elegir entre Washington y Copenhague, optarían por Copenhague.

En Nuuk, la multitud se concentró ante el consulado de EE UU con carteles dirigidos a Trump. “Groenlandia no está en venta”, se veía en una de las fotografías publicadas en la web de DR, la televisión pública. “Groenlandia ya es grande”, decía otro, en alusión al “Haremos a América grande de nuevo” del presidente estadounidense. Y otro: “No hables de seguridad en el Ártico cuando la mayor amenaza eres tú”. “Los groenlandeses primero”, gritaban los manifestantes, según DR. “¡Nuestro futuro lo decidimos nosotros!“, dijo el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen.

En la manifestación de Copenhague, la capital, participaron unas 15.000 personas, según la prensa danesa. Con banderas danesas y groenlandesas, marcharon desde la plaza del Ayuntamiento a la embajada de Estados Unidos. Algunos llevaban carteles en los que se leían eslóganes en inglés como Make America Go Away (Que América se vaya). Estas siglas coinciden con las de MAGA, Make America Great Again, el eslogan trumpiano que da nombre a su movimiento.

El diario Politiken escribe que en Copenhague “la gente está apretujada como sardinas en lata y el ambiente es muy emotivo”. “Muchos tienen lágrimas en los ojos, otros se abrazan en silencio. De vez en cuando se oyen entre la multitud gritos como Fuck Trump (Que se joda Trump)“. Los eslóganes contra EE UU son rarísimos en Dinamarca y reflejan el giro que este momento supone en la relación.

La protestas evidencian el acercamiento sentimental que Trump ha propiciado entre daneses y groenlandeses, una relación distante y complicada de dependencia de Nuuk respecto a Copenhague y los agravios y abusos pasados. “Es conmovedor ver el gran apoyo a Groenlandia y al pueblo groenlandés”, dijo en un comunicado la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.

Trump ha amenazado esta semana con aranceles a los países que se opongan a la anexión, mientras él y su equipo intensificaban la retórica. “Para controlar un territorio, debes ser capaz de defenderlo, mejorarlo y habitarlo. Dinamarca ha fracaso en cada una de estas tareas”, dijo Stephen Miller, asesor de la Casa Blanca, en la cadena Fox News. “Y ahora quieren que gastemos centenares de miles de millones de dólares para defender este territorio con el 100% de gastos a cargo de Estados Unidos y, mientras tanto, que pertenezca al 100% a Dinamarca”.

Los ministros de Exteriores danés y groenlandesa, Lars Lokke Rasmussen y Vivian Motzfeldt, se reunieron el miércoles con el vicepresidente, J.D. Vance, y secretario de Estado, Marco Rubio, pero todo acabó con versiones contradictorias sobre lo que se había acordado. Rasmussen y Motzfeldt explicaron que se formaría un grupo de trabajo conjunto para buscar un acuerdo. La Casa Blanca dijo que la misión del grupo de trabajo era “mantener un diálogo técnico sobre la adquisición de Groenlandia”.

Trump quiere la anexión de la isla para garantizar la seguridad de Estados Unidos ante las amenazas en el Ártico. Dinamarca, que está semana ha puesto en marcha ejercicios militares en Groenlandia junto a algunos socios europeos, considera que el actual acuerdo bilateral permite a los estadounidenses responder a estas inquietudes.

“Los americanos son bienvenidos sin quieren invertir más en Groenlandia. Son bienvenidos para enviar más soldados y expandir las bases militares en Groenlandia. Son bienvenidos para exigir una presencia más robusta de la OTAN en Groenlandia”, escribió en la redes sociales el danés Anders Fogh Rasmussen, exsecretario general de la Alianza Atlántica. “Pero no son bienvenidos para anexionarse Groenlandia. Esto no podemos aceptarlo bajo ninguna circunstancia”. Lo dice una de los voces más proestadounidenses en uno de los países más proestadounidenses.

Cortesía de El País



Dejanos un comentario: