Hay ciudades que presumen rascacielos. Denver presume montañas. Aquí puedes recorrer algunos de los paisajes más espectaculares de Estados Unidos, cenar en un restaurante inspirado en los pantanos del sur y ver un concierto en el anfiteatro natural más famoso del mundo.
El punto de partida ideal es Union Station, que es mucho más que una terminal de trenes: es el corazón histórico de la ciudad. Inaugurada en 1881 y reconstruida en 1914 tras un incendio, conserva un elegante estilo Beaux-Arts en su arquitectura. En 2014 reabrió gracias a un proyecto de restauración. Hoy, bajo sus techos monumentales, conviven restaurantes, cafeterías, boutiques y The Crawford Hotel. Por la mañana, desayuna en Olive & Finch, famoso por su pan recién horneado, huevos benedictinos y café de especialidad.
Lo mejor de Denver…
Quizá no está dentro de la ciudad, sino a pocos kilómetros. En menos de una hora aparecen carreteras panorámicas entre bosques de pinos, lagos alpinos y pueblos mineros.
Lee la nota completa en Chilango.
Dejanos un comentario:
