La violencia homicida comienza a ceder, pero no de manera uniforme. A dos años del cambio en la estrategia de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum , el homicidio doloso, el feminicidio, la extorsión y el secuestro registran caídas de entre 31% y 60% en sus tasas de víctimas por cada 100,000 habitantes, niveles que no se habían observado en más de una década. El descenso, sin embargo, convive con focos de violencia persistente: seis entidades concentran la mitad de los homicidios dolosos (Guanajuato, Baja California, Chihuahua, Sinaloa, Estado de México y Morelos ).
“La reducción de los homicidios dolosos, el 50% del que habla la presidenta, ¿implica que México ya resolvió el problema de la seguridad? La respuesta es que no. Esa reducción de homicidios dolosos, si bien en el papel es muy relevante, en realidad no significa que México esté en paz ”, plantea Armando Vargas, coordinador del programa de seguridad pública de México Evalúa.
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