Hay platos que uno vuelve a pedir esperando encontrarlos exactamente como los recuerda, sin embargo, en OTTO, esa certeza no siempre existe. Un temaki de salmón puede conservar al pescado como protagonista, pero llegar con algún elemento distinto al de la visita anterior. Cambia la pesca disponible, aparece un ingrediente en mejor momento o el chef encuentra otra manera de construir el bocado.
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