Hugo Aguilar Ortiz saludó de mano y beso a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al pie de la escalera que conduce al interior de la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN); con la izquierda sostenía el bastón de mando y servicio que recibió de representantes indígenas oaxaqueños, sus paisanos, el 1 de septiembre del año pasado al asumir el cargo de presidente del máximo tribunal constitucional del país.
Lee la nota completa en El Economista.
Dejanos un comentario:
