Los centros de acogida para migrantes situados a lo largo de la frontera norte de México se están quedando vacíos, ya que cada vez son menos los migrantes que se dirigen a Estados Unidos tras las medidas de represión migratoria y la campaña de deportaciones masiva
s del presidente Donald Trump.Para Salomé Villena, una migrante ecuatoriana que en su día planeaba cruzar a Estados Unidos con su marido y sus dos hijos, de 4 y 6 años, los cambios en la política de inmigración estadounidense la obligaron a modificar esos planes.
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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