La electricidad se encarece a una velocidad brutal. Aún no para ustedes, pero la primera ola de un tsunami inflacionario golpea las cuentas de la CFE en donde pocos revisan: las reparaciones, las inversiones, los fierros. El epicentro del sismo está en Texas, Arizona o California, en donde todos quieren cables, interruptores, generadores y transformadores para conectar nuevos centros de datos que unos celebran y otros detestan.
Es el mismo equipo eléctrico que buscamos los mexicanos de este lado de la frontera. A la CFE le llegó el ‘recibo’ en junio.
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