La extorsión en México debe dejar de ser abordada únicamente como un problema de seguridad pública y ser considerada también una amenaza económica que afecta la inversión, el campo, la construcción, la obra pública y las finanzas del Estado, planteó Alfonso Ramírez Cuéllar , vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados.
El legislador advirtió este domingo que los cobros ilegales por extorsión representan un costo directo para familias, empresas y productores, el cual puede terminar trasladándose a los precios de bienes y servicios.
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