El proveedor británico de servicios de control de tránsito aéreo (NATS) informó que resolvió un problema técnico que generó el martes la cancelación de más de mil vuelos con salida o destino en el Reino Unido. Cerca de 1,100 vuelos fueron cancelados debido a un problema técnico en el control aéreo, que ya había sido responsable de incidentes en años anteriores que perturbaron el tráfico.
Lee la nota completa en El Economista.
Dejanos un comentario: