En México, solo 26% de las viviendas cuenta con algún seguro, y apenas 6.5% de esas pólizas se contratan por decisión propia; el resto es obligatorio por estar ligado a un crédito hipotecario, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). La cifra preocupa porque el territorio nacional tiene alta exposición a sismos, lluvias y huracanes, y la casa habitación es el principal activo no financiero para la mayoría de los mexicanos.
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