Operar una dark kitchen o cocina fantasma no solo implica conservar la calidad de los platillos hasta que lleguen al consumidor. También requiere cuidar el empaque, la presentación y la experiencia de compra a través de las plataformas de delivery.
De acuerdo con datos de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), en la Ciudad de México operan alrededor de 1,200 cocinas fantasma, cifra que representa un crecimiento de 40% desde 2023. El crecimiento de este modelo refleja la expansión de una alternativa de operación para el sector restaurantero.
Para destacar en las aplicaciones de delivery y competir con otros restaurantes y franquicias, Rodrigo Torices, fundador y director de Chubbies Burger, compartió durante el evento Impulsa DiDi su experiencia y aprendizajes al operar bajo este modelo.
En una dark kitchen, el orden de los insumos y el equipo son fundamentales para preparar los pedidos sin contratiempos, sobre todo cuando aumenta el volumen de órdenes.
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