El trabajo independiente fue la única ocupación que creció en la postpandemia, según la Encuesta Intercensal (EIC) 2025. En cinco años, las personas con un autoempleo en México pasaron de 21.3% a 24.0% de la población ocupada.
Sin embargo, el repunte parece estar más ligado a un entorno económico que a una preferencia generalizada por el modelo independiente. El resto de las ocupaciones presentó una contracción entre el 2020 y el 2025; por ejemplo, el trabajo asalariado se redujo de 72.0% a 70.5% y el renglón de los empleadores, pasó de 3.1% a 2.7 por ciento.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo independiente suele crecer en contexto con un menor dinamismo del trabajo asalariado.
“Tradicionalmente, el trabajo por cuenta propia en la región ha actuado como un ‘amortiguador’ en contextos de insuficiente demanda de empleo asalariado y, en promedio, tiende a concentrarse en ocupaciones de menor productividad, con altos niveles de informalidad y mayor precariedad”…
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