Unas 52 toneladas de aguacate han sido quemadas y destruidas en Michoacán, el principal productor mexicano del fruto, al reprobar la inspección fitosanitaria por la detección de larvas de gusano barrenador en sus semillas. La alarma se ha extendido por la cadena de valor del “oro verde”, desde productores hasta exportadores, ante una nueva crisis que trastoca al vital sector exportador, que también ha visto afectados sus envíos a Estados Unidos por una huelga de pequeños productores.
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