Una mala opinión

Me suscribí este verano a una inteligencia artificial que ofrecía, entre otras prestaciones, la de detectar textos realizados por ella misma. Para comprobar si funcionaba, le pasé algunos originales míos, sobre los que la máquina opinó en cuestión de segundos que estaban generados al 100% por una IA.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Confundido ante el diagnóstico, le pregunté cómo podía errar de un modo tan impúdico. Y cobrar por ello. Respondió que mi escritura era demasiado limpia y coherente, y que estaba muy bien estructurada, además de otras virtudes que me reservo por pudor.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Lee la nota completa en El Pais.



Dejanos un comentario: