El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, dijo el jueves que los enfrentamientos con Irán no constituían una guerra y se negó a dar un plazo para el fin del conflicto, lo que pone de relieve el reto al que se enfrenta el gobierno de Donald Trump ahora que las hostilidades entran en su séptimo mes y se avecinan las elecciones legislativas.
Los comentarios los hizo tras ataques de Washington y Teherán esta semana, luego de un periodo de relativa calma, sin que haya conversaciones diplomáticas para poner fin al conflicto.
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