Hay apellidos que quedan grabados para siempre en la memoria colectiva del cine. El de Kirk Douglas es uno de los más imponentes. Nacido en 1916, conquistó la industria cinematográfica a base de carisma y se mantuvo activo durante décadas. Su partida en 2020 a los 103 años cerró uno de los capítulos más brillantes de la época dorada de los estudios, pero la dinastía no terminó ahí: su hijo, Michael Douglas, construyó una trayectoria de igual magnitud hasta consolidarse como otro auténtico gigante de Hollywood.
Lee la nota completa en Xataka.
Dejanos un comentario: