La posible integración de Volaris y Viva superó una etapa del proceso antimonopolio estadounidense, pero sería un error interpretar que EU aprobó la operación o, incluso, que Washington despejó el camino para concretarla. El escenario es bastante más complejo y, sobre todo, obliga a distinguir entre distintos tipos de regulación que en el debate público suelen mezclarse.
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