Volkswagen tiene una planta menos en su futuro como fabricante de autos. La compañía cerró un acuerdo preliminar para vender su fábrica de Osnabrück, Alemania, a un fondo israelí y al estado de Baja Sajonia, con un destino que hasta hace poco habría resultado extraño para una instalación de la marca: la producción de material de defensa.
La planta dejará de fabricar vehículos en 2027 y su siguiente etapa podría incluir sistemas y componentes para defensa aérea destinados a Alemania y otros países europeos.
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