Hay personas cuya primera impresión nunca se olvida. En el caso de Marta, mi primer recuerdo es incluso anterior a nuestra entrevista. Como parte del primer proceso de selección para el programa de doctorado de la Fundación ” La Caixa” en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), los candidatos tenían que presentar una charla sobre su trabajo. Marta comenzó contando una anécdota. A partir de ella planteó la pregunta científica que quería responder, explicó por qué era importante y solo entonces mostró sus resultados. Recuerdo lo natural que resultaba seguirla, cómo conseguía que todos quisiéramos saber qué venía después. Era una comunicadora nata.
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