México ante la penúltima crueldad

El acusado caminaba esposado este viernes bajo los brazos de dos policías, mientras se acercaba a las puertas de la cárcel. Decenas de curiosos miraban por encima de unas vallas. Periodistas y agentes grababan la escena con sus teléfonos y cámaras profesionales. Él, vestido de negro y azul, miraba a cualquier lado. En un momento, alguien gritó, “Sebastián, ¿por qué lo hiciste?”. Los vídeos se tomaban desde atrás, su cara no se alcanzó a ver cuando el grito cruzó el cielo. Con todo el ruido, tampoco queda claro si lo

Hidalgo ¡Tiene algo!
Hidalgo ¡Tiene algo!

Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.



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