7
d
e noviembre de 1940. La costa del estado de Washington fue testigo de una de las mayores catástrofes estructurales del siglo XX. Minutos antes de las 11 de la mañana, el asfalto de una imponente obra colgante comenzó a retorcerse de forma violenta y errática, lo que obligó a automovilistas y reporteros a arrastrars
e para no caer al
vacío. En medio del caos, solo un pasajero quedó atrás: Tubby, un perrito atrapado en un auto abandonado al que nadie pudo salvar. Poco después, las cámaras filmaron cómo la mole
Fuente: Xataka (Ciencia). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
Dejanos un comentario:
