El signo de una guerra guarda en ocasiones más relación con la iniciativa que con el combate. Ucrania es buen ejemplo. La superioridad de Rusia, sobre el papel, debiera haber finiquitado el conflicto en poco tiempo, pero la creatividad y el factor sorpresa han permitido a Kiev mantener el pulso. Aunque no siempre. Cunde últimamente la sensación de que los interceptores ucranios no son capaces de hacer frente a los potentes drones de motor a reacción rusos. Según datos de la Fuerza Aérea ucrania, cuatro de cada diez vehículos de
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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