El apretado taller de Ossama Rafaat, encajonado en un callejón sin salida del laberíntico barrio cairota de Manshiyat Naser, parece estar diseñado a medida de su prensa hidráulica, que ocupa prácticamente todo el espacio. Desde hace un lustro, este egipcio de 43 años pasa la mayor parte de sus días en este local, donde, con la ayuda de varios trabajadores, dedica sus jornadas a compactar cantidades ingen
s de plástico de la ciudad.Seguir leyendo
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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