Enlace imagenEl fenómeno no tiene nada de cuento chino en ninguno de sus frentes. Tan real como simple: auge y contención. Por un lado, China pasará previsiblemente a ser el mayor exportador de autos del mundo en 2026, desplazando a Alemania. Por el otro, Estados Unidos planea imponer todavía más barreras a las autopartes chinas, dando continuidad al bloqueo de facto a los vehículos terminados en ese país asiático.
Una primera vertiente está en las reglas de origen. Ante el desafío que representa China, el Instituto Estadounidense del Hierro y del Acero (AISI) propuso realizar cambios para ampliar la lista de autopartes “esenciales” para incluir nuevas tecnologías automotrices, tales como los componentes clave para vehículos eléctricos.
Cabe recordar que, actualmente, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) establece que partes “esenciales”, como el motor, la suspensión y las baterías, deben cumplir con 75% de Valor de Contenido Regional promedio para comercializarse sin aranceles en la región.
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