- Cada fracción parlamentaria fijó sus posturas y arrebatos
- Discusiones que bajaron el nivel de debate entre los diputados
- No fue una comparecencia. Fue un pleito
Por Alejandro César Vázquez
En el auditorio Aurora Jiménez del Palacio Legislativo de San Lázaro, comparecieron los cuatro titulares del sector salud por la glosa del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Comparecieron David Kershenobich Stalnikowitz, secretario de Salud; Zoé Robledo Aburto, director general del IMSS; Martí Batres Guadarrama, director general del ISSSTE; y Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS-Bienestar.
Los recibió la Comisión de Salud, presidida por el diputado Pedro Zenteno Santaella, junto con la Comisión de Seguridad Social, en Comisiones Unidas. La cita era a las 9:00 de la mañana. El pleito empezó antes de que hablaran los funcionarios.
El arrebato del micrófono
El primer choque lo provocó el panista Éctor Jaime Ramírez Barba. Pidió moción de orden. Zenteno le aclaró que en las comparecencias no hay mociones. Ramírez Barba arrebató el micrófono al presidente de la Comisión.
A gritos, afirmó que se trataba de una comparecencia arreglada, una comparecencia a modo, con un formato que no permitía el debate real.
Zenteno le respondió a gritos. Lo acusó de tener consigna para reventar la sesión, de actitudes porriles. En medio del tumulto, decenas de legisladores llegaron hasta el presídium. Dolores Padierna Luna, de Morena, también le arrebató el micrófono a Ramírez Barba. Alguien del público le gritó al panista ¡ya cállate!
Los panistas, entre ellos Margarita Zavala, Noemí Berenice Luna y Germán Martínez Cázarez, se quejaban de que era una comparecencia a modo ante los integrantes de la Comisión de Salud que preside el morenista Pedro Zenteno.
Los panistas optaron por salirse un momento de la comparecencia. Denunciaron que afuera fueron agredidos por dos desconocidos. Pese a ello, regresaron a la comparecencia.
La salida del PRI y el reclamo del pueblo
El diputado del Partido Revolucionario Institucional, Gerardo Sánchez, también reclamó el formato a modo. Exigió que escucharan la voz del pueblo que se queja por falta de medicamentos y pésimos servicios. Dijo que no avalaban la comparecencia y anunció la salida de los priistas. Acusó que los funcionarios llevaron porras.
Ahí quedó claro el primer nivel del debate: no se discutía salud, se discutía el formato. Y mientras se discutía el formato, el fondo se quedaba afuera.
Kershenobich, entre abucheos
Cuando por fin pudo hablar, el secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, compareció entre abucheos, interrupciones y gritos.
Dijo que acudió a rendir cuentas y a escuchar las propuestas de los legisladores. Expresó su extrañeza por lo sucedido y afirmó que comparecen con la mayor voluntad.
No es una comparecencia arreglada, es una comparecencia en la que venimos a mostrar lo que hemos hecho y escuchar del poder legislativo qué es lo que nos pueden sugerir y acompañar en el camino, dijo.
Reconoció que el principal problema histórico del sistema sanitario ha sido la falta de implementación de los programas.
Defendió los avances. Señaló que en el segundo año de gobierno se inauguraron 13 hospitales del IMSS, IMSS-Bienestar e ISSSTE, con una inversión de 23 mil 799 millones de pesos, 34 hospitales en dos años.
Pero el dato de hospitales no alcanzó para apagar los gritos. Porque afuera de San Lázaro, la gente no pide hospitales inaugurados, pide medicamentos, pide citas, pide que no les falte una cánula en Urgencias.
Zoé Robledo y la defensa del IMSS
Por su parte, el director del IMSS, Zoé Robledo, señaló que los médicos y enfermeros que lo acompañan no son acarreados, no vinieron a aplaudir, sino a escuchar su trabajo.
Sostuvo que existen dos visiones sobre el futuro del Instituto: una orientada a la privatización y otra que apuesta por fortalecerlo con más hospitales, personal médico y mejores servicios.
Fue una defensa política, no técnica. No explicó el recorte de 7 mil 373 millones para medicamentos e insumos. No explicó los 4 millones 527 mil 281 recetas no surtidas en 2024. No explicó el corte de oxígeno en Pediatría de La Raza. No explicó el incendio en la azotea de Urgencias. No explicó los bebés muertos por Klebsiella en Durango y Jalisco.
El diputado Ramírez Barba enfatizó que pedirá la renuncia de Zoé Robledo, argumentando que no ha logrado explicar la situación actual del IMSS tras siete años de gestión.
El nivel del debate bajó
Cada fracción parlamentaria fijó sus posturas y arrebatos. Morena defendió el formato. El PAN gritó que era arreglada. El PRI se salió. Y los funcionarios leyeron cifras.
Las discusiones bajaron el nivel de debate entre los diputados. No hubo preguntas de fondo sobre La Raza, sobre Siglo XXI, sobre Modalidad 40, sobre el desabasto en tercer nivel, sobre la muerte de Yolanda Andrea Luna Vázquez, la niña de 9 años que murió en La Raza y cuyo expediente 202511-6825 sigue en integración en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Hubo gritos, micrófonos arrebatados, acusaciones de porriles, de esbirros, de acarreados. Hubo de todo, menos rendición de cuentas.
La comparecencia que debía ser el juicio político a un modelo de salud que llega a noviembre de 2026 con hospitales sin insumos, terminó siendo un pleito de micrófonos.
El IMSS no se cae por falta de discursos, se cae por falta de insumos. Y eso, señor presidente, no se resuelve con una comparecencia a gritos. Se resuelve con presupuesto, con responsables sancionados y con hospitales que funcionen.
Justicia para Yolanda Andrea no es una frase. Es que la CNDH resuelva el expediente 202511-6825, que el IMSS entregue los informes, y que La Raza deje de ser noticia por incendios y cortes de oxígeno.
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