Con La Odisea mandando en las carteleras de medio mundo gracias a Christopher Nolan, Kimi Antonelli protagonizó su particular epopeya en Monza, donde hizo magia con la naturalidad del chaval que gana una partida en el Mario Kart, metido en su habitación y sentado a los pies de la cama. En un evento en el que debía salir a minimizar daños, el piloto de Mercedes decidió darle otra sacudida a un Mundial que cada vez tiene más cerca. La sanción por descorchar su quinta unidad de potencia lo mandó a
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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