La Ciudad de México (CDMX) enfrenta una paradoja en materia hídrica; pese a estar construida sobre lo que alguna vez fue un sistema de lagos, depende del agua que llega de otras cuencas para abastecer a su población, mientras la extracción del recurso subterráneo contribuye al hundimiento de distintas zonas de la capital.
Actualmente, uno de cada cuatro litros de agua que abastecen a la ciudad proviene del Sistema Cutzamala, una infraestructura que requiere transportar el líquido desde otras regiones y elevarlo más de mil metros para hacerlo llegar a la capital.
Así lo explicó Raúl Alberto Silva Aguilera, investigador del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante la conferencia Más allá de flujos de agua: el Sistema Cutzamala y su complejidad en la gestión hídrica, realizada en el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC).
El especialista advirtió que la problemática del agua en la capital no se limita a garantizar el suministro; también involucra la sobreexplotación de los acuíferos, la transformación del territorio y…
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