Como en la vida, en los libros nos empeñamos en separar aquello que consideramos real de la ficción. A esa versión no fantástica de los relatos está consagrado el arte del ensayo. Hace unos años, el reportero Sam Knight dio con una de esas historias que desafían los límites de las categorías: la de un psiquiatra que, en los años sesenta, montó en Inglaterra un gabinete para catalogar las visiones y sueños con los que ciudadanos de toda índole predecían las catástrofes por llegar. Esbozada primero en un reportaje para
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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