Antes de que el jitomate se convierta en salsa, el maíz llegue a la tortilla, el aguacate termine sobre un taco o un huevo aparezca en la mesa del desayuno, existe una cadena que pocas veces vemos. Hay tierra que sembrar, agua que administrar, semillas, jornales, cosechas, transporte y, cada vez con mayor peso, productos que México necesita comprar en otros países para completar su despensa.
Este 9 de septiembre, Día Mundial de la Agricultura, mirar hacia el campo también significa mirar hacia la cocina.
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