Seguramente muchos adultos recuerdan escribir en clase tras la vuelta al cole de vacaciones la típica redacción sobre dónde habían ido y qué planes especiales habían hecho en verano. Unos íbamos a la playa o al pueblo, otros habían cruzado el charco… Pero ahí pueden surgir comparaciones, y las comparaciones, en muchas ocasiones, pueden ser odiosas.
Y en este contexto en particular, incluso nocivas.
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