El agua de mar de aquel día

Siempre lo recordábamos como uno de los días más felices de aquel verano. Fue hace tres años. Habíamos salido a pescar, a navegar, a bañarnos en alta mar, Héctor, patrón del barco, el poeta Tono Fornes y mi hijo Mauri. Los adjetivos para este caso ya los había creado Homero. Allí estaba la aurora con los dedos de rosa, el sol radiante, la brisa ligera, el mar en calma, una temperatura de 24 grados; mojama, huevas de atún y aceitunas amargas en las viandas; nuestros cuerpos saludables todavía y llenos

Hidalgo ¡Tiene algo!
Hidalgo ¡Tiene algo!

Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.



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