Como parte de la rehabilitación integral de la Línea 2 del Sistema de Transporte Colectivo Metro, fueron instalados muros verdes en ocho estaciones con el objetivo de crear espacios más sustentables y mejorar la experiencia de las personas usuarias durante sus traslados.

Los jardines verticales se encuentran en las estaciones Ermita, Villa de Cortés, Xola, Viaducto, Chabacano, San Antonio Abad, Zócalo-Tenochtitlan y Revolución, donde se distribuyen más de 22 mil plantas que conforman estos nuevos espacios considerados “pulmones” al interior de la red de transporte.
El organismo detalló que el precio promedio por metro cuadrado de cada muro verde fue de 5 mil 693 pesos, monto establecido en factura por el proveedor y absorbido por las empresas participantes en la remodelación de las estaciones. Este costo, señaló, se encuentra por debajo del precio habitual de este tipo de instalaciones, que puede oscilar entre los 7 mil 400 y 10 mil pesos por metro cuadrado.

De acuerdo con el STC, la instalación de estos muros representa una iniciativa ambiental que busca contribuir a la recuperación estética de espacios subterráneos, además de generar beneficios relacionados con la calidad del aire, la reducción de contaminantes y una mejor percepción del entorno urbano para millones de usuarios que diariamente utilizan el Metro.
Especialistas de la Iniciativa Verde Subterránea, integrada por biólogos, agrónomos, psicólogos y empresarios mexicanos, explican que estos espacios vegetales pueden ayudar a disminuir el dióxido de carbono, reducir el estrés urbano y promover una visión de sustentabilidad accesible para la población.
La instalación de los jardines verticales fue impulsada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, quien presentó los primeros pilotos de esta iniciativa en la estación Juanacatlán de la Línea 1 durante 2025.

El proyecto está a cargo del agrónomo urbano Luis Rebollar, quien destacó que las plantas instaladas en las estaciones funcionan como verdaderos pulmones dentro del Metro y aseguró que su adaptación al ambiente subterráneo es un proceso natural.
Rebollar explicó que algunos cambios en las plantas forman parte del proceso de adaptación a un nuevo entorno, pero afirmó que la mayoría se mantiene en buenas condiciones y continúa desarrollándose con nuevos brotes.
Finalmente, el Metro hizo un llamado a las personas usuarias a respetar y cuidar estos espacios, al recordar que las plantas son seres vivos que contribuyen a mejorar el ambiente.

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