Cancún no puede explicarse gastronómicamente desde una sola cocina. Su condición turística ha hecho convivir durante décadas ingredientes del Caribe y saberes de la península con cocineros, técnicas y referencias llegadas de distintas regiones de México y del mundo. De ese cruce ha surgido una escena heterogénea, donde la creatividad no necesariamente pasa por reproducir la tradición local, sino por preguntarse qué significa cocinar desde Quintana Roo.
Para entender parte de lo que ocurre hoy en ese territorio, Bistronomie se adentró en Benazuza como una de las grandes historias destacadas de Cancún.
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