El molcajete empieza como una decisión sobre la piedra. En San Nicolás Obispo, Morelia, lugar especializado en este trabajo, los artesanos buscan el material en los cerros del Águila y del Remolino y en una zona conocida como El Sótano. No basta con desprender cualquier fragmento de roca volcánica: se revisan tamaño, consistencia y porosidad porque esas características determinarán después cómo se comportará el utensilio al triturar chile, semillas, ajo o jitomate.
Encontrar el material adecuado puede tomar días, semanas e incluso meses.
Lee la nota completa en El Economista.
Dejanos un comentario:
