Contaba Carlos Alcaraz después de superar a Yibing Wu —y alcanzar así los octavos del US Open— que durante sus cuatro meses y medio de ausencia intentó ver poco tenis, pero que su padre y sus hermanos sienten una “pasión tremenda” por este deporte y que al final no le quedó más remedio que sentarse frente al televisor y, de paso, analizar: “Era imposible”.
“Soy de seguir a tope todos los resultados, pero lo hice también como un momento familiar.
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