Canadá y los países europeos comparten una narrativa política común. La arquitectura legislativa, la organización federal, un sistema de valores con el Estado del bienestar en el centro, y así un largo etcétera de herencias recibidas de la cultura francesa e inglesa. Pero si en algo difieren es en la estructura económica. Canadá es un país bendecido por las materias primas, el petróleo, las tierras raras, los minerales críticos. Estos activos, de los que Europa adolece, se han convertido en el núcleo principal de las conversaciones entre Ottawa y Bruselas,
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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