Un taco comienza mucho antes de llegar al comal. Está en la calidad de la carne, en la temperatura de almacenamiento, en el agua con la que se lavan las verduras y en las manos que cortan la cebolla, pican el cilantro o sirven la salsa.
Su seguridad no depende únicamente de que se vea apetitoso, huela bien o tenga una fila larga de clientes.
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