Huir hacia adelante

A mediados de agosto, en el Cono Sur, habíamos tenido apenas 12 días de sol —un sol que apenas era un sol, desmayado y sin voluntad— a lo largo de 76 jornadas en las que el cielo parecía hervido, una masa de nubes bajas, la emanación exhausta de un cerebro en estado de depresión.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Habituados a un cielo tenso de tan azul, con una belleza lisa que parece a punto de rasgarlo, no había cómo no contagiarse el ánimo de la atmósfera.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Lee la nota completa en El Pais.



Dejanos un comentario: