Cientos de personas se aglomeran en la entrada principal del centro de acogida de Loma Colmenar, a un kilómetro de la frontera marroquí de Ceuta y en la falda del hospital Universitario. Los que no caben en este espacio esperan enfrente, ante la incierta esperanza de que una nueva ampliación les dé una cama y un techo donde dormir. Algunos preguntan cuándo será ese día, otros han oído a alguien que a su vez sabe de otro que dice que el día puede ser hoy. Frente al centro vive Abselam
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