La lengua de tierra de Ceuta ya no reposa sobre el Mediterráneo, sino sobre un barril de pólvora. Hasta la más sucinta recopilación de sucesos de la última semana lo certifica: incendio en las chabolas de El Tarajal, agresiones a ceutíes por su color de piel, reyertas entre migrantes, vecinos increpando a periodistas o trabajadores humanitarios, manifestaciones pidiendo la “expulsión de los invasores”. La ciudad encara su séptima semana de crisis hundida en un clima de tensión social alarmante, con explosiones de odio cotidianas y un lenguaje bélico en escalada
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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