Mártires de la “Transformación”

Por Horacio Rivera

El regreso a México del ex contralmirante de la Marina, Fernando Farías Laguna, acusado de estar ligado a una extensa red de huachicol, ha comenzado a golpear a varios personajes del morenismo, como Andy López Beltrán. La presidenta Sheinbaum tenía calculado que eso ocurriría. Lo que nadie esperaba es que la esposa de Farías Laguna saldría ante los medios a defender a su marido, buscando convertirlo en mártir

La presidenta Sheinbaum tenía muy claro para qué quería que Farías Laguna regresara a México y aquí se le siguiera un proceso judicial. En otro momento lo último que habría buscado el gobierno mexicano sería detonar un escándalo por perseguir a un marino de mediano pelo, pero la situación ameritaba tomarse la molestia. El regreso del ex contralmirante era la excusa ideal para golpear a los morenistas incómodos desde el gobierno. Y Andy se sacó el premio gordo. Su nombre ha comenzado a surgir en las investigaciones realizadas por la FGR en torno al caso de los “marinos huachicoleros”. El gobierno ha pretendido vendernos la idea de que Farías Laguna y su hermano, Roberto Farías Laguna, son las cabezas de la operación. ¿Será? La realidad apunta a que los hermanos Farías Laguna son sólo parte de un complejo entramado en el que se involucra el nombre del hijo de López Obrador.

Algo que pocos previeron es que al calor de las investigaciones hechas por la FGR, aparecería Mónica Gámez Grijalva, esposa de Farías Laguna, para defender la inocencia de su marido con el argumento de que está siendo utilizado como un chivo expiatorio. Desde que un juez vinculó a proceso a Farías Laguna la semana pasada, su esposa comenzó con un tour de medios para dejarse entrevistar por cuantos periodistas y comentócratas la han invitado a sus respectivos programas y noticieros. La defensa que hace Gámez Grijalva es siempre la misma: el ex contralmirante no sólo es inocente, sino que además es casi un héroe, pues según afirmaciones de su mujer, ella posee pruebas y comunicaciones que demuestran de su esposo no sólo no era parte de la red de contrabando de combustible, sino que además él mismo alertó de las irregularidades a su tío político, el entonces Secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán. 

Otro de los razonamientos de la esposa de Farías Laguna es que su marido no tenía el rango ni el poder como para controlar una red de huachicol tan grande. Y en eso no se equivoca Gámez Grijalva. Pues estamos hablando de un desfalco histórico, un fraude transnacional, que no podría llevarse a cabo sin el contubernio de distintas autoridades del gobierno, las cuales se asociaron con la maña y con los empresarios para importar gasolina sin pagar aranceles. Evadir 600 mil millones de pesos en unos cuantos años (de 2018 a 2025) no es cosa fácil. Se necesita un mecanismo muy afinado y una  infraestructura. Además del visto bueno desde el más alto nivel. Con López Obrador no hubo límites.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Mártir de la transformación

Como si supiera con certeza que en México los caídos en desgracia, a causa de una injusticia, casi siempre terminan por ganarse la simpatía del pueblo, la esposa de Farías Laguna ha apostado por convertir a su marido en un mártir. En las entrevistas que Gámez Grijalva ha dado a los medios, la narrativa de que hay “otros” más arriba de su marido y que a ellos nadie los toca, se ha convertido en el discurso de batalla para tratar de tocar el corazón, pero no de quienes acusan, sino de la opinión pública. A eso habría que agregar otro detalle que, según su esposa, podría atenuar en algo la presunta culpabilidad de Farías Laguna. Y tiene que ver con que, supuestamente, éste huyó de México hacia Argentina tras recibir amenazas de muerte. O sea que antes de ser inculpado de un crimen que no cometió, el desafortunado marino se vio forzado a huir del país para salvar su vida. Vaya desgracia. Lo que no cuadra del todo con la honradez y probidad de Farías Laguna, es que en su fuga intentó entrar a Argentina con un pasaporte guatemalteco falso. ¿Por qué no presentó el pasaporte mexicano? Queda muy claro que no estamos hablando de un aprendiz de mañoso, sino de alguien con experiencia en el arte del engaño. Alguien que no tuvo empacho en tratar de sorprender a las autoridades migratorias de otro país. Se sintió muy chingón y lo torcieron en la maroma, dirían por ahí.

Mala suerte 

Gámez Grijalva exigió que el ex secretario de Marina, Ojeda Durán, sea citado por la autoridad para que aclare cómo fue que Farías Laguna le informó sobre las presuntas irregularidades que había detectado. Pero mala suerte. Resulta que Ojeda Durán no apareció. Como si se hubiera desvanecido en la inmensidad del océano. Primero nos salieron con la chapuza de que no sabían su dirección. Luego de sesudas indagatorias, los agentes de FGR lograron obtener la codiciada dirección y lo fueron a buscar, pero nadie pudo dar razón sobre su paradero. Tal vez el almirante los estuvo esperando, pero como se tardaron, jaló camino. Seguro tenía algo mejor que hacer. De lo que no cabe duda es que la esposa de Farías Laguna tendrá que meter más recursos y creatividad a su estrategia para convertir a su marido en un mártir, pues el escándalo de los marinos huachicoleros, tanto en redes como en los grandes medios, se ha visto opacado por las andadas de Andy, quien volvió a ser tendencia por sus excesos, luego de que fuera espiado en un restaurante fifí de la Condesa, en la Ciudad de México, fumando y bebiendo como un señor. La escena de Andy con un cigarro entre los labios y la mirada perdida recuerda al incorregible y melancólico Tony Montana, protagonista de “Caracortada”, todo un clásico del cine de gangsters. Y mientras Andy aún disfruta de los placeres mundanos, Farías Laguna bebe los sinsabores del penal de máxima seguridad de Almoloya. Ironías de la “transformación”.

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