El 3-0 de Argentina a Benín, el gol de penalti de Lionel Messi, sus asistencias para dos más y un legado de 126 tantos en 21 años de historia con la selección Albiceleste sumaron en una noche en Buenos Aires a una jornada que comenzó con emoción y terminó con lágrimas.
La selección de Argentina debió esperar al segundo tiempo para doblegar a un duro rival, que solo sucumbió tras los golpes asestados por Nicolás Otamedi (m.48) a una asistencia de Messi tras un córner, el golazo de Nico Paz (m.61) a pase del astro y por fin el tanto suyo de penalti (m.70).
El partido jugado en el estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti de Buenos Aires fue seguido por unos 85.000 espectadores.
El encuentro estuvo marcado por la entrada en calor de Argentina con el foco puesto en Lionel Messi que, en su ingreso saludó a las cuatro tribunas de un estadio Monumental colmado.
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