Cuando Netflix llegó a México en septiembre de 2011, el streaming todavía comenzaba a modificar el negocio del entretenimiento. Quince años después, la plataforma dejó de ser únicamente un servicio para consumir contenidos y se convirtió en un participante de la industria audiovisual mexicana, con producción local, contratación de talento y una o
peración que ahora funciona como base para América Latina.Entre 2016 y 2025, las inversiones y producciones de Netflix aportaron más de 50,000 millones de pesos al Producto Interno Bruto (PIB) de México, de acuerdo con cifras de la
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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