Perú declaró estado de emergencia en cinco penales de alta peligrosidad para permitir que policías y militares tomen el control de esos recintos, en busca de frenar la inseguridad ciudadana, según un decreto del gobierno publicado el sábado. La emergencia, que tendrá una vigencia de 60 días, permitirá además a las fuerzas armadas y la policía ejecutar acciones para "garantizar el espacio aéreo y el espectro electromagnético inmediato de las cárceles", según el decreto del gobierno de la presidenta Keiko Fujimori, quien asumió al poder a fines de julio.
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