Donald Trump ha demostrado en la Casa Blanca una singular obsesión por cambiar el nombre a toda clase de cosas, desde accidentes geográficos a centros culturales en Washington o aeropuertos en Florida, y muy a menudo para ponerles el suyo propio. Ahora ha alcanzado nuevas cotas con la insinuación de que el Estado de Nuevo México se l
Nueva América. Seguir leyendo
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
Dejanos un comentario:
