En diciembre de 2023, un candidato anarcocapitalista alcanzó la presidencia de la Argentina. Su ascenso era el resultado de una alquimia explosiva de hartazgo y sentido de la oportunidad. Desde hacía años, el país se debatía entre una economía estancada e inflacionaria y una dirigencia política que solo podía ofrecer disputas intestinas. La ingeniería de las redes y la expansión de la extrema derecha supieron organizar el descontento
n gobierno que prometía cambiar la historia. Seguir leyendo
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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