Los productos eléctricos piratas representan un riesgo que va más allá del bolsillo, ya que su uso puede comprometer la seguridad de viviendas y comercios en México. La compra de cables, equipos o materiales fuera de los canales formales puede exponer a las familias a instalaciones incapaces de responder ante calor, descargas
eléctricas o apagones.De acuerdo con un estudio del programa Casa Segura, alrededor de 560 quemaduras terminan en muerte por electrocución cada año en México. Del total, 31.4% ocurre en casa habitación, donde las instalaciones eléctr
icas no cumplen co

Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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