Incluso a los gallos que no cantan también les sale la cresta porque ser valiente es una actitud ante la vida. El surfista Aitor Francesena (Zarautz, 55 años) así lo ha demostrado antes y después de su ceguera. Apodado Gallo desde joven, por su determinación y cabezonería, es el hermano mayor de tres; después de él, están Leire y Ainhoa. Perder el sentido de la vista es un viaje en el que ha estado inmerso casi 30 años. En 1984, con 14, dejó de ver por el ojo derecho a
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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