Bombas sí, terrorismo no: el arte de la etiqueta

Llamarlo distinto no lo vuelve menos explosivo. Ojocaliente no es una anomalía, es una confirmación. La noche del 30 de agosto, un vehículo cargado con explosivos detonó frente a la comandancia de Ojocaliente, Zacatecas, en medio de una feria patronal. Las autoridades reportan entre diez y once heridos, sin víctimas mortales hasta ahora, y decenas de inmuebles dañados. El fiscal estatal ha señalado al CJNG como línea de investigación, aunque la autoría formal sigue sin confirmarse. Lo grave no es la cifra de lesionados —que pudo s

e

Hidalgo ¡Tiene algo!

r una masacre— sino

Hidalgo ¡Tiene algo!

Fuente: Expansión Política. Nota agregada; el texto completo está en el medio original.



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