Los scooters eléctricos de renta ya desaparecieron de las calles de Ciudad de México, pero dejaron una cifra difícil de ignorar: unas 117,000 personas los utilizaron durante 60 días. Lime, JET y Whoosh terminaron su operación el 31 de agosto, después de recibir permisos temporales para colocar hasta 1,000 unidades cada una.
Ahora SEMOVI analizará los resultados para determinar si este servicio puede regresar de forma permanente. Los recorridos registrados ofrecen una primera pista sobre el lugar que ocuparon estos vehículos en la movilidad capitalina.
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